Resources by Kyle Miller
| Title | Available As | Summary | Date | ID | Author |
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| Fire Blight of Rosaceous plants Caused by Erwinia amylovora | Fire blight is one of the most damaging bacterial diseases that affects major pome fruit trees, causing high economic losses. It was first noticed in the Hudson Valley up-state New York in 1780 and has spread to the entire North American continent since then. It is endemic to Virginia consistently threatening apple and pear orchards across the state. The causal agent of this detrimental disease is a Gram-negative rod-shaped bacterium Erwinia amylovora. The most distinctive symptoms of the disease include wilting and blackening of flowers, shoots, twigs and foliage that appear as if it has been swept by fire, giving rise to the name ‘fire blight’. The principal pome fruits affected are from the Rosaceae family, such as apple (Malus x domestica), pear (Pyrus communis), Asian pear (P. pyrifolia), and quince (Cydonia oblonga). The fire blight pathogen overwinters primarily inside cankers on infected host plants, which are dead elliptical to irregular patches of bark on perennial wood of branches, central leader, trunk or rootstock. The bacteria spread from active symptoms on the plant or contaminated flowers through non-pollinating and pollinating insects, birds, wind and rain during the flowering and shoot growth periods. E. amylovora primarily enters host plants through nectarthodes (nectaries) of flowers, with mechanical openings like pruning wounds, breakage or abrasions serving as additional important infection pathway. Fire blight outbreaks significantly devalue the orchard, interrupts fruit production and/or reduces the crop yield and price, leading to severe economic losses. Several cultural and chemical management practices have been adopted to manage the pathogen. However, in the last 20 years, managing fire blight has been challenging due to frequently occurring favorable weather conditions during bloom and shoot growth, thus propelling multiple infection periods which are difficult to prevent. |
Mar 19, 2026 | SPES-778NP | ||
| Tizón de Fuego Causado por Erwinia amylovora en Plantas de la Familia Rosácea | El tizón de fuego es una de las enfermedades bacterianas más dañinas que afectan a los frutos de pomo, causando pérdidas económicas significativas. Se observó por primera vez en 1780 en el Valle del Hudson, en el norte del estado de Nueva York y desde entonces se ha extendido por todo el continente norteamericano. Es endémico de Virginia y amenaza constantemente los huertos de manzana y pera en todo el estado. El agente causal de esta enfermedad es una bacteria gramnegativa con forma de bastón, Erwinia amylovora, que pertenece a la familia Erwiniaceae, en el orden Enterobacterales. Los síntomas más característicos de la enfermedad incluyen el marchitamiento y ennegrecimiento de flores, brotes, ramas y follaje, que aparecen como si hubieran sido quemados por fuego, dando origen al nombre "tizón de fuego". Los principales frutales de pomo afectados pertenecen a la familia Rosaceae, como la manzana (Malus × domestica), la pera (Pyrus communis), la pera asiática (P. pyrifolia), el membrillo (Cydonia oblonga) y el níspero (Eriobotrya japonica), incluyendo varias plantas ornamentales y especies silvestres. El patógeno del tizón de fuego pasa el invierno principalmente dentro de cancros de plantas huésped infectadas. Los cancros son parches muertos, elípticos o irregulares, de corteza en madera perenne, en ramas, guía central, tronco o portainjerto. Las bacterias se propagan desde síntomas activos en la planta o flores contaminadas, a través de insectos no polinizadores y polinizadores, aves, viento y lluvia durante los períodos de floración y crecimiento de brotes. E. amylovora entra principalmente en las plantas huésped a través de los nectarios de las flores, por aperturas mecánicas como heridas de poda, roturas o abrasiones que sirven como una vía de infección adicional importante, particularmente para el tizón de los brotes. E. amylovora puede destruir rápidamente un huerto entero en una sola temporada, especialmente si los árboles tienen menos de 10 años. Esto perjudica a las granjas productoras ya que devalúa significativamente el huerto, interrumpe la producción de fruta y/o reduce el rendimiento y el precio del cultivo, ocasionando graves pérdidas económicas. Por ello, se han adoptado varias prácticas de manejo cultural y químico para controlar el patógeno. Sin embargo, en los últimos 20 años, el manejo del tizón de fuego ha sido difícil debido a condiciones climáticas favorables y frecuentes durante la floración y el crecimiento de brotes, lo que impulsa múltiples períodos de infección difíciles de prevenir. |
Aug 27, 2026 | SPES-778NPS |